En la ceremonia de la tarde, la Ingeniera Química Romina Frankel habló en representación de los egresados.
Hizo una marcada defensa de la Universidad Pública: «su existencia significa abrir camino e igualar oportunidades», marcó. También invitó a sus pares a retribuir a la sociedad la formación que han tenido.
Por su parte, Milagros Rosarolli, flamante Técnica universitaria en Gestión Empresarial, ofreció el discurso de la mañana
Con mucha emoción, consideró que la universidad no solo es el lugar en donde estudiamos, «sino también donde descubrimos que nuestros sueños podían ser posibles» aseveró.
En el mensaje a los graduados, la rectora Marisa Rovera hizo referencia a las dificultades económicas que afecta a las universidades nacionales y el esfuerzo para poder seguir cumpliendo su función.
«Defender la universidad pública es defender un proyecto de sociedad», aseguró.















