Es producción propia, trabajada desde el Programa de Apicultura. La entrega se realizó en la Vecinal Santa Rosa.
Antonia Oggero, coordinadora del Consejo Social de la universidad, comentó que es una actividad organizada junto con los consejos barriales.
Agregó que la gente se muestra agradecida porque la donación se traduce en muchas meriendas.
«Para nosotros es una ayuda grande», dijo Juana Andrada, coordinadora del merendero ‘Pancita llena, corazón contento’.
Comentó que hace meriedas para alrededor de 80 y 90 niños diariamente. Opinó que es necesario un mayor compromiso de la sociedad, y valoró la actitud de la universidad.
Por otro lado, la Coordinadora Territorial de los Consejos Barriales, Luciana Petroff, recordó que es el segundo año que se realizan estas donaciones.
Celebró que el trabajo de la casa de estudios tenga un fin solidario.








