Se trata de un relevamiento que permitió identificar al menos 12 áreas que trabajan directa o indirectamente en salud mental, y avanzar en una mayor articulación de las acciones que ya se desarrollan en la institución.
La rectora Marisa Rovera destacó que el relevamiento es resultado de aproximadamente un año de trabajo colectivo y remarcó la importancia de abordar la salud mental de manera transversal e integral, articulando las capacidades y los profesionales con los que cuenta la Universidad.
La secretaria de Bienestar, Paola Beassoni, explicó que el mapeo permitió reconocer los distintos espacios de la Universidad que intervienen directa o indirectamente en salud mental, y detectar necesidades para fortalecer su funcionamiento y articulación.
También anticipó las próximas acciones del plan, entre ellas la formación de promotores de salud mental, cuyo primer curso comenzará el 19 de septiembre, y un relevamiento diagnóstico destinado a toda la comunidad universitaria previsto para fines de octubre.
Por su parte, Marcos Faletti, del Colegio de Psicólogos de Río Cuarto, quien participó en la formulación del Plan Integral de Salud Mental, describió la trama institucional existente en la Universidad, conformada por espacios de escucha, orientación, acompañamiento, información y derivación.
El relevamiento plantea como uno de sus desafíos fortalecer esa red y avanzar desde una mirada exclusivamente clínico-asistencial hacia una concepción transversal e integral de la salud mental en la vida universitaria.










