La docente de música, Rocío Castro fue expositora y tallerista en el evento realizando en Puerto Madryn.
Explicó que su propuesta busca resignificar el folclore y encontrar nuevas formas de enseñarlo, especialmente a las nuevas generaciones. Señaló que el vínculo con nuestras tradiciones no debería surgir de la imposición, sino de la identificación.
Durante el Congreso, también pudo compartir experiencias con representantes de distintos países de América Latina y el Caribe y descubrir que, detrás de las diferencias culturales, existen muchas músicas, historias y tradiciones en común.
Para Castro, preservar el folclore no significa congelarlo en el tiempo, sino permitir que siga vivo y que las nuevas generaciones puedan hacerlo propio.



